Las velas son elementos muy útiles y eficaces para hacer rituales de todo tipo. Según el objetivo que quieras conseguir, tienes que utilizar una vela u otra. Del mismo modo, tienes diferentes formas de emplear las velas para tu cometido.

Velas que se utilizan como protector

Las velas de color blanco son las que se suelen utilizar para proteger a una persona.

El blanco es el color de la pureza y la armonía.

Para proteger tu hogar de las malas energías, te recomiendo que tengas una vela blanca encendida. Además de atraer la energía positiva a tu casa, también proporcionará una agradable sensación de bienestar.

La luz que emerge al tener una vela blanca encendida, funciona como barrera protectora.

Otras velas para proteger a la persona

Tu hogar puede estar protegido de las malas energías gracias a la vela blanca. Pero también se utilizan  velas de otros colores para que esa protección cubra a la persona.

Una de las velas protectoras más potentes es la de color violeta. Encendiendo esta vela, también puedes crear un halo de protección sobre tu ser.

También puedes adquirir una  vela de un tamaño mayor al habitual. Son las que tienen un diámetro más ancho, por lo que tardan más tiempo en consumirse.

Es muy importante que cuando enciendas una vela de protección, te  concentres en aquello que quieres  conseguir. Es decir, tienes que pensar y meditar sobre esa protección que quieres que te brinde la vela.

Vas a eliminar la energía negativa que te rodea y vas a potenciar la energía positiva.

También puedes vestir la vela con aceite esencial de hipérico, también llamada hierba de San Juan. Se trata de un aceite que se utiliza para ahuyentar a los malos espíritus. El aceite de laurel, de lavanda o de romero también se emplea para ahuyentar la negatividad.

Cómo ayudar a que la vela actúe como protector

En los rituales de protección, puedes ayudar el efecto de la vela anotando en su  base tu propósito.  Anota que deseas la protección ante las energías negativas, ante espíritus malignos, malas vibraciones, etc.

Esto resulta más efectivo cuando sabes concretamente de lo que te quieres defender. Es decir, si sabes que hay alguien que está mandando su energía negativa sobre ti, puedes personalizar el ritual.

Para ello, solo tienes que poner en la base de la vela el nombre de la persona de la que quieres protegerte.

Meditación y reflexión

Como cualquier otro ritual o ejercicio de sanación que practiques, es fundamental que lo hagas en estado de relajación. Además, tienes que poner toda tu intención y concentración en lo que realices.

Visualiza qué es lo que quieres conseguir al encender la vela y siente el flujo positivo de su energía.

Puedes dejar que la vela se consuma totalmente o apagarla y volverla a encender cuando quieras hacer un ejercicio de protección.

En cualquier caso, siempre tienes que tener cuidado de no exponer el fuego de la llama a ningún peligro. Puedes rodear la vela con un protector de cristal, para así también evitar que se apague con una corriente de aire.